viernes, 14 de diciembre de 2007

ESTA NOCHE CENA DE EMPRESA

Esta noche es la cena de empresa. Es lo que te tienen las Navidades, que parece que juntan por obligación a gente que de otra manera no se juntaría. Yo encantada de esta cena, hay muy buen ambiente en mi trabajo y por fin nos juntamos todos en un escenario que no tengo un ordenador por delante...

El año pasado nos lo pasamos muy bien. Es curiosa la metamorfosis que sufrimos fuera del laburo. Parecemos mutantes sacados de comics, después de la cena y de la primera copa no tenemos nada que ver con esas personitas que éramos a las 9 de la mañana. Se respira otro ambiente. Ya no hay formalismos, estamos de juerga.
De repente ese apéndice de tu mano (también llamado bolígrafo) que ha formado parte de la misma durante todo el día, desaparece para convertirse en un cubata que no soltarás hasta la hora en que te acuestes (y algunos ni durmiendo).
Es curiosa también la metamorfosis de nuestras vestimentas: las corbatas de ellos, se cansan de colgar del cuello y pasan (algunos científicos creen que lo hacen por sí solas) a enlazarse en la cabeza de su dueño, donde las vistas son mejores... es que pa’mi las pobres son viseras frustradas.
Ellas terminan quitándose los taconazos y a bailar (o intentar mantenerse de pie en los peores casos) descalzas... “¿qué hay crijjtales? buah! shin ‘pobremas’, en eshtos momentos (hip!) tengo los pies inzzzensibilizados de tanto taconear”.
Los jefes, vestidos al estilo “casual” no imponen tanto y tras cuatro copas, termináis todos tan amigos, con abrazos de por medio y contando anécdotas personales... bailando la conga... lo que haga falta. Y es que todo está justificado: ¡Es la cena de Navidad!

Lo que era una cena termina siendo un desayuno en alguna churrería de Madrid, y esas personitas tan formales y acicaladas de las 9 de la mañana del día anterior, han pasado a parecer los zombis del videoclip de Michael Jackson. Una servidora en concreto, se da un aire bastante parecido al susodicho Jackson a esas horas de la mañana. Y si no zombis, igual vampiros: la luz molesta mucho más, nos ponemos gafas de sol en plena madrugada de Diciembre (insólito), nos huele el aliento a ajo… Bueno, todos sabemos lo que es el desyuno-postjuerga.

Pero el Lunes que viene, cuando nos veamos las caras otra vez… y nos arrepintamos de todos los hechos históricos de esta noche, puede ser que no nos riamos tanto…¿o si?

7 comentarios:

Estilografic.blog dijo...

¡Primer!

Es para mi un placer estrenar tu blog, Marta. Bienvenida al mundo bloguero, y mucha suerte.

Estilografic.blog dijo...

Ah, y que lo pases muy bien esta noche.

Mariano Zurdo dijo...

Espero que disfrutaras de la cena. Yo también tuve y salió mejor de lo previsto, aunque me recogí pronto, que hoy tengo concierto y tenía que descansar. La vida del artista es así de dura. XDDDD
Qué peligro, el estilográfico por estos bares, digo lares...
Besitos/azos.

Clandestino dijo...

Lo importante es que uno se lo pase bien. Bueno no, lo importante es tener gente interesante y divertida alrededor, lo de la cena de navidad es lo de menos, no?

Suscribo el último comentario de Mariano, sobre estilografic. Agárrate que vienen curvas.

El Hidalgo Informático dijo...

Qué te vas a arrepentir!! Jaja eso son anécdotas que seguirán hasta el final de los días...

Ya no habrá quien se libre, cuando os juntéis a cualquier cosa y empecéis a recordar si tal persona hizo esto o lo otro la última vez... jajaja.

Y si lo pasaste bien (que es de suponer que sí... sino la churrería ni la pisais) es lo importante.

Es la mejor manera de estrechar lazos con los compañeros. Y en algunos casos creo que incluso más que lazos por lo que se cuenta, no? jaja.

Estilografic.blog dijo...

Por alusiones: Marta, cuidadín con esos que firman como Mariano zurdo (qué nombre más absurdo) y Clandestino (me importa un pepino), que en realidad son la misma persona. El pobre sufre un trastorno de personalidad. En la tele se hacen llamar "Los Morancos" o "Cruz y Raya" (según la Nochevieja), pero, no lo olvides, es sólo uno.

Mariano Zurdo dijo...

Mariano, ¡liante! No, tu no Mariano Rajoy (bueno un poco), ni tu Mariazo Zurdo (o sea, yo), Mariano Estilografic, ¡liante!
Mira que empezar a enredar a la niña Marta que es nueva en esto... ¡Ains!